Elisa Padrón, diseñadora y tejedora

El mundo artístico está repleto de historias donde la pasión por la creatividad nos descubre el trabajo de personas y profesionales con un alma especial. Así es la historia de Elisa Padrón, diseñadora y tejedora, nacida entre las vibrantes tierras de las Islas Canarias y asentada en Barcelona. Con una creciente atracción por lo hecho a mano arraigada desde su infancia, la artista nos cuenta cómo su amor por la artesanía y la belleza de lo imperfecto ha guiado su camino en el mundo del diseño a lo largo de su trayectoria profesional. Para ello, nos acercamos al estudio de Cotlin Raw, una marca de alfombras tejidas de mano con la cual Elisa colabora actualmente como diseñadora y directora creativa y que nos cedió su espacio para conocer de cerca y fotografiar su trabajo.

Desde sus primeros pasos en el campo del diseño en Francia e India hasta su tiempo en la prestigiosa marca Nanimarquina, la cual le ayudó a descubrir el valor de la artesanía y el encanto de las fibras naturales, Elisa ha recorrido un sendero en el que ha sido testigo del poder transformador de la creatividad.

Fue precisamente en Nanimarquina donde profundizó su pasión por el tejido. Su colaboración en la colección "Tres", una oda a la imperfección y la belleza de la artesanía, despertó en ella un nuevo interés por el tejido manual y la durabilidad de cada pieza. “Creo que lo hecho a mano tiene la capacidad de hacernos ralentizar para poder apreciar la belleza de lo imperfecto. Como diseñadora, tenemos la responsabilidad de proponer un producto más atemporal, que se acerque a un modelo en el que prime la calidad y durabilidad del producto, de un consumo más lento”, nos cuenta Elisa.

Desde entonces, su viaje le llevó a establecer su propio estudio de diseño en 2021, donde ahora teje tapices murales vegetales en series limitadas y colabora como diseñadora y directora creativa en Cotlin Raw. Para Elisa, la creatividad es un proceso en constante evolución. Una danza entre la rutina del taller y la inspiración del entorno que la rodea y donde cada pieza que crea cuenta una historia única, una narrativa entrelazada en sus fibras que une sus raíces canarias con su vida en Barcelona.

La gran variedad de materiales con los que trabaja habitualmente son tan humildes como poderosos: hojas secas de drago y filodendro, fibra de platanera y lana canaria, entre otros. La elección de materiales naturales de su entorno canario, en su estado más primario o bruto es uno de los aspectos más importantes para Elisa. Tal y como nos cuenta, “Una atracción a la belleza de lo natural, de la imperfección de las fibras vegetales sin teñir”. Con ellos, la artista busca acercar la naturaleza a nuestros hogares, transformando materiales ordinarios en piezas extraordinarias. Una oportunidad única para aproximar las técnicas tradicionales a los tiempos modernos habitando interiores contemporáneos.

Además, para la diseñadora la sostenibilidad es un pilar fundamental en su proceso creativo. Desde la elección cuidadosa de materiales hasta la recuperación de fibras vegetales que habitualmente serían residuos, Elisa se esfuerza por crear productos duraderos y de calidad, que solo mejoren con el tiempo. Algo que es de vital importancia en los tiempos en los que vivimos y que intenta tener presente a lo largo de todo el proceso de diseño y creación de sus piezas.

El camino de Elisa en el mundo artesanal ha sido sin duda un viaje repleto de memorias creadas gracias a la cooperación con diferentes profesionales. “A través de diferentes colaboraciones con diferentes marcas y artesanos, he logrado encontrar una fuente constante de inspiración y aprendizaje. Desde los hilanderos en India hasta los jardineros en Canarias, cada experiencia amplía mi perspectiva y enriquece mi trabajo”, explica con satisfacción.

Desde la elección cuidadosa de materiales hasta la recuperación de fibras vegetales que habitualmente serían residuos, Elisa se esfuerza por crear productos duraderos y de calidad, que solo mejoren con el tiempo.

Mirando hacia el futuro, Elisa tiene grandes planes. Actualmente se encuentra explorando nuevos formatos, como parejas de tapices complementarios y formatos mayores, gracias a un nuevo telar recién llegado a su estudio que le está permitiendo trabajar en diferentes proyectos internacionales. Aun así, sueña con colaborar en proyectos más locales, incluso en su amada tierra natal de Canarias, para devolver el valor a las islas que la vieron crecer.

El trabajo de Elisa Padrón es un bonito testimonio del poder transformador de la creatividad y la artesanía. Desde sus raíces en Canarias hasta su vida en Barcelona, cada paso que da está tejiendo una historia única, llena de belleza, pasión y conexión con la naturaleza que sin duda merece ser descubierta y compartida.